|
Como ya
se mencionó al principio de articulo, las dietas que se publican
semanalmente en las revistas para público "femenino", se basan en el
concepto milagroso de un determinado alimento. Aparecen con identidad propia el
rábano, el apio, los ajos, la escarola, determinado tipo de frutas (preferiblemente exóticas) y a veces
también, lo hacen sustancias o productos elaborados, como la horchata, que de
forma especial y por supuesto nunca comprobada, tienen una desconocida
capacidad para devorar grasa, o bien para eliminar líquidos.
El
fundamento científico de estos planes dietéticos no existe, es absoluta y
totalmente falso, está inventado con la única gracia de ser capaz de adherir
incautos a esta terapia generalmente inocua, por ridícula.
En la
actualidad existe otro tipo de dieta milagrosa, esta con bastante más peligro,
que se basa en administrar al paciente entre las comidas elementos como los
caramelos sugus, determinados alcoholes y algún alimento aislado sin
fundamento. Esto se acompaña de la toma de unas “amalgamas” (de las que se
hablará posteriormente), que le permiten excederse en la alimentación perdiendo
peso.
Los
consumidores deben estar alerta ante esta profusión de dietas milagrosas, las
cuales son muy fáciles de reconocer ya que le prometen “el oro y el moro”, sin
realizar ningún esfuerzo, bueno, salvo el económico naturalmente.
|
|
|